Mango, Marcelo y Vázquez, Silvia Andrea (comps.). (2003).
Descentralización y municipalización: El debate del
espacio público en la escuela. Buenos Aires: CTERA-SNES.
188 pp.
ISBN 987-98165-2-8
Reseñado por Analía Jaimovich
Universidad de Buenos Aires
8 de Marzo de 2005
“La descentralización es un instrumento de
política. (…) La descentralización se entiende en
el contexto político en que se da, en los objetivos que
persigue y en los sujetos que la promueven”
(página 9). Con estas palabras Marcelo Mango resume, en el
prólogo a este libro, lo que será su argumento central:
las políticas de descentralización y la
municipalización no pueden ser analizadas como acciones
técnicas neutras que buscan hacer más eficiente la
administración estatal sino que es necesario resituarlas en
el marco de los proyectos políticos que les dan sentido.
Este libro recoge los principales aportes producidos en el
marco del Seminario Internacional sobre
“Descentralización y municipalización. El debate
del espacio público en la escuela”, desarrollado en
Buenos Aires (Argentina) en junio de 2002 y organizado por la
Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA)
con el auspicio del Sindicato de Enseñanza Secundaria de
Francia (SNES) en el marco de la Internacional de la
Educación (IE).
El libro compila las intervenciones que se sucedieron en el
marco del seminario; presentaciones que alternan entre aquellas
claramente destinadas a establecer la posición de los
gremios respecto de temas como la descentralización y
aquellas otras destinadas a introducir determinados elementos en
el debate académico. A pesar de la variedad de los trabajos
incluidos, el libro presenta uniformidad en lo que se refiere al
contenido profundo de las presentaciones, en tanto todas ellas
están informadas por el mismo principio: la
preocupación por la defensa de la educación
pública.
Las intervenciones compiladas se encuentran organizadas
siguiendo cuatro grandes bloques temáticos: 1.
“Descentralización y escuela pública”, 2.
“Aportes al debate político sobre la
descentralización y la municipalización”, 3.
“Estado, poder, educación pública en América
Latina” y 4. “Argentina: descentralización
neoliberal, ajuste y privatización”.
El primer bloque comprende dos presentaciones: la de Marta
Maffei (Secretaria General de la CTERA) y la de Dominique
Gianotti (Co- responsable de la Secretaría Internacional del
SNES). En ellas se da el marco a este seminario como instancia de
formación y actualización docente alternativa a los
discursos hegemónicos desde un posicionamiento político
que reivindica el papel del Estado en la garantía de la
igualdad de acceso a una educación pública, gratuita y
de calidad para todos (Dominique Gianotti). Se sostiene que
detrás de las ideas de municipalización y
descentralización se ve aparecer “un nuevo modo de
disciplina con rostro participativo. (…) Desde CTERA
seguimos reivindicando y ratificando el rol del Estado en la
provisión de una educación capaz de eliminar las
asimetrías que se generan en estos procesos aparentemente de
democratización y de descentralización. Sin por esto
dejar de advertir y empujar un cambio hacia una
democratización concreta del Estado y de las distintas
instancias del sistema educativo” (Marta Maffei,
página 18).
El segundo bloque (“Aportes al debate político
sobre la descentralización y la
municipalización”) comprende un conjunto de tres
ponencias. La primera de ellas es de autoría de Laura
Tavares Soares (investigadora del Laboratorio de Políticas
Públicas de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro) y
se titula “Política social y descentralización.
Notas preliminares sobre el tema”. En ella, la autora
analiza algunas características de las políticas
sociales a partir de las reformas neoliberales. Argumenta que
estas políticas, en lugar de evolucionar hacia un concepto
de política social como constitutiva de un derecho de
ciudadanía, “involucionan” hacia una
concepción focalizada, asistencial y parcial en la cual se
delega a la población la responsabilidad por su
situación. Luego de describir las principales consecuencias
del ajuste sobre la política social, Tavares Soares
introduce el caso del Gobierno de Río Grande do Sul como una
política contrahegemónica. Sostiene que resulta
necesario superar la disyuntiva acerca de si la política
social debe ser atribución del ámbito municipal o
estadual, afirmando que “las evidencias muestran que las
experiencias de políticas públicas bien desarrolladas y
verdaderamente participativas son aquellas emprendidas por
gobiernos populares y democráticos con proyectos
políticos alternativos y contrahegemónicos,
independientes de su base territorial sea municipal o
estatal” (página 31).
La segunda ponencia de este bloque es la presentada por Silvia
Barco (profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación
de la Universidad Nacional del Comahue, Argentina) y versa sobre
el debate teórico, los antecedentes en la Argentina y la
política de descentralización en el marco de las
reformas educativas de los ’90. Barco se introduce en
primer lugar en el análisis de la polisemia del concepto de
descentralización, haciendo hincapié fundamentalmente
en dos acepciones: aquella que la considera como el
reconocimiento de determinadas competencias a organismos que no
dependen del Estado central, es decir, el traslado de
competencias de una unidad superior a otras inferiores; y otra
concepción que la considera como un proceso de
distribución efectiva del poder hacia otros entes
públicos de representación ciudadana y como una
política de fortalecimiento de la sociedad civil. La autora
desarrolla los supuestos que orientan las políticas de
descentralización dentro del programa neoliberal y se
adentra en la forma que toma la denominada descentralización
en la Argentina, a partir del análisis de la política
de transferencia de instituciones escolares del gobierno nacional
a los gobiernos provinciales. Sostiene que las medidas de
descentralización que tuvieron lugar en la Argentina se
llevaron a cabo en el marco de políticas educativas que
impulsaron la subsidiariedad del Estado en materia educativa. Por
otro lado, propone, retomando G. Rivas (1994), un interesante
modelo para el análisis de las políticas de
descentralización que involucra tres niveles: la
descentralización como diseño institucional, como
política pública y como proceso sociopolítico,
nivel este último que incluye un análisis de las
instituciones educativas y de los sujetos que en ellas
participan.
Silvia Andrea Vázquez (Instituto de investigaciones
Pedagógicas “Marina Vilte”) es la autora de la
tercera ponencia de este bloque, cuyo título es “Para
analizar la estrategia de municipalización en el marco de
los procesos de descentralización neoliberales”. En
ella, se analizan en primer lugar algunos significados
históricos que se tejieron alrededor de la idea de
descentralización (sus vinculaciones con el federalismo en
los orígenes del Estado nacional y el debate de la
década de los ’60 y ’70 a partir de la
decadencia del Estado de Bienestar). También se realiza una
reseña de algunos discursos y acontecimientos que pueden ser
considerados, a juicio de la autora, como antecedentes a los
actuales intentos de municipalización. Entre estos discursos
y acontecimientos, Vázquez ubica, por un lado,
políticas educativas que fueron desarrolladas en la
Argentina bajo el rótulo de
“descentralización” (la transferencia de las
instituciones educativas del ámbito nacional al provincial
en 1978, la transferencia de las instituciones del nivel medio y
superior en 1991, la ley federal de educación de 1993, el
Programa de gestión y administración escolar
descentralizada de la provincia de Río Negro de 1993, el
proyecto de escuelas autogestionadas de la provincia de San Luis
de 1999, entre otros); recomendaciones de organismos
multilaterales y de crédito internacional (entre ellas
engloba la Conferencia Mundial de Educación Para Todos en
Jomtiem, Tailandia, de 1990; el consenso de Washington; la OMC y
el GATS; y documentos como El financiamiento de la
educación en los países en desarrollo. Opciones de
política, del Banco Mundial de 1987) y recomendaciones
de sectores vinculados con el poder económico de la
Argentina, particularmente de algunos think tanks que
impulsaron políticas de corte neoliberal en los
’90.
El tercer bloque de este libro comprende un conjunto de
ponencias que buscan adentrase en la discusión acerca del
Estado, el poder y la educación pública en América
Latina. La primera de ellas trata sobre la municipalización
de la educación en Chile y es presentada por Guillermo
Scherping, del Colegio de Profesores de Chile. El autor sostiene
que “las actuales políticas educativas en Chile,
impulsadas durante los últimos diez años por los
gobiernos de la Concertación no han modificado, en su
esencia, las políticas implantadas por el gobierno militar,
que cambiaron el rol del Estado en educación, de un Estado
benefactor a un Estado subsidiario, en un creciente proceso de
privatización” (página 95). Las
políticas educativas posteriores a la dictadura militar se
encuentran, a juicio de Scherping, pensionadas entre dos
lógicas: por un lado, el mantenimiento del modelo educativo
neoliberal; por otro lado, la necesidad de impulsar
políticas que apoyen el mejoramiento de la calidad y equidad
en educación. Es en esta línea que el autor analiza las
políticas actualmente en curso abordando tres dimensiones:
la educativa- pedagógica, la relacionada con el
financiamiento de la educación y el impacto sobre la
profesión docente.
El segundo trabajo de este bloque consiste en la
exposición de Fátima Aparecida da Silva, Secretaria de
Relaciones Internacionales de la CNTE, Brasil. Aborda el tema de
la descentralización y municipalización de la
educación en Brasil, y sus relaciones con determinadas
políticas de financiamiento de la educación, como el
FUNDEF; destacando finalmente las diversas fracturas que la
municipalización ha introducido en la educación
brasileña.
El tercer trabajo de este bloque es también una
exposición, en este caso, de Alberto Sánchez,
economista de la Fundación ECOSUR. Analiza las
modificaciones estructurales en la economía y las relaciones
políticas a nivel mundial que se desarrollaron desde 1930 en
adelante, poniendo particular énfasis en los cambios
posteriores a 1970 y las políticas de carácter
neoliberal que se vienen implementando a partir de esa fecha.
Concluye su intervención advirtiendo que “no nos
podemos oponer a la municipalización que se vincula con el
desarrollo de lo local, es decir, a la descentralización a
nivel local. Sí podemos cuestionar el momento histórico
en el que se quiere implementar, bajo cuáles condiciones se
quiere implementar” (p. 111).
El último trabajo de este bloque es una ponencia de
Susana Beatriz Pose, de la Facultad de Ciencias de la
Educación de la Universidad Nacional del Comahue. La autora
analiza las recomendaciones de los organismos internacionales
entre 1958 y 2002 acerca de la descentralización educativa
en América Latina, agrupándolas en tres etapas. En la
primera de ellas (1959- 1974), la descentralización aparece
asociada a la teoría del desarrollo y la
desconcentración administrativa. Sostiene la autora que, en
el plano de las políticas desarrolladas, esta etapa
“significó un avance en políticas educativas
que sostenían de hecho una relación Estado-
educación subsidiaria, potenciando la desregulación de
los controles sobre el sector privado, a la vez que se inician
las políticas de descentralización educativa como
transferencia de las escuelas nacionales (ley Lainez) hacia las
provincias sin el debido financiamiento” (P. 119). El
segundo período (1974-1986) entiende a la
descentralización educativa como regionalización y
democratización del gobierno de la educación en los
períodos de transición democrática. Dentro de este
período, la autora rescata experiencias en las provincias de
Buenos Aires, Río Negro y Neuquén, que asociaban la
descentralización con la participación entendida como
democratización del gobierno de la educación;
experiencias todas ellas que fueron rápidamente abortadas o
modificadas de forma sustancial en su implementación.
Finalmente, en el tercer período (1986 a la actualidad), se
asocia la descentralización educativa con la
privatización de los servicios sociales de bienestar y la
autonomía de las instituciones educativas. La autora
concluye señalando la necesidad de profundizar la
investigación de los casos concretos de políticas de
descentralización, ya que “las políticas de
descentralización educativa, en los procesos de reforma
educativa de los sistemas públicos actuales, no siguen un
mismo modelo (...)las estrategias de implementación, los
conflictos que suscita y las características finales,
dependen de factores contextuales locales” (p.
125).
El cuarto y último bloque del libro se denomina
“Descentralización, ajuste y privatización”
y abarca dos exposiciones y dos ponencias. La primera
exposición es de autoría de Jorge Cardelli, director de
la Escuela de Formación “Marina Vilte”, de
CTERA. En ella, sostiene que el problema de la
descentralización es un asunto político y de
gobernabilidad, ya que lo que está en cuestión es
cómo gobernar lo que sucede en las escuelas. Detrás de
la descentralización se encuentra la discusión acerca
de qué escuela construir. En este marco, Cardelli reconoce
la existencia de tres proyectos: uno empresarial (“para
el cual la escuela es una empresa y el director es un
gerente”, otro tecnocrático (“donde se
combinan diferentes elementos vinculados a la
descentralización, pero donde sobrevive una intencionalidad
más participativa”) y la escuela nacional y
popular, que “tendrá que ser la construcción a
desarrollar por nosotros, recuperando experiencias que hoy
existen en muchos lugares dentro y fuera de nuestro
país” (p. 134).
Luis Giannini (Instituto de Investigaciones Pedagógicas
“Marina Vilte”) es el autor de la primera ponencia de
este bloque, titulada “Aproximaciones teóricas a los
laberintos del ajuste neoliberal”. En ella, el autor
analiza las políticas de los ’90 a partir de la
reflexión sobre “el cruce de lo privado y lo
público en el escenario de la escuela y el sistema
educativo”. Tomando el caso de Río Negro,
sostiene que las políticas desarrolladas durante esa
década dieron marcha atrás con un proceso
democratizador que se había iniciado algunos años
antes. Estas políticas cancelaron o invalidaron
“todas las decisiones democráticas en
educción, aplicando las ideas de ‘democracia
eficiente’, donde el gerenciamiento reemplaza a la
política y la gestión va dejando de ser pública
para parecerse cada vez más a la gestión privada, es
decir, al modelo de la empresa” (p. 148).
La segunda ponencia de este bloque es el de Olga Pelayes, de
la Universidad Nacional de San Luis, que se centra en el
análisis de las políticas desarrolladas por el gobierno
de la provincia puntana tendientes a otorgar un rol subsidiario
al Estado en materia de educación. La autora analiza
diversas políticas: las escuelas autogestionadas (escuelas
charter), las escuelas de fondo educativo, la creación de
las unidades educativas y nuevas formas de subvencionar a las
escuelas privadas tradicionales. Concluye argumentando que este
conjunto de políticas son neoliberales en tanto propician la
reducción del Estado entendido éste como espacio
público. El Estado delega responsabilidades sin delegar su
función de control político- ideológico. A juicio
de la autora, en políticas como estas “se reemplaza
el gobierno de la educación, que significa toma de
decisiones compartidas, por gestión o gerenciamiento,
concepto proveniente de la lógica empresarial, lo que
significa el desplazamiento de lo político a lo
técnico. La gestión deriva en procesos técnicos
que se traducen en la eficiencia, la eficacia y la calidad
medidas cuantitativamente, que aparentan neutralidad, pero que
clausuran el debate ideológico sobre los fines, porque son
los medios los que se transforman en fines” (p.
171).
Cierra el bloque la exposición de Hugo Yasky, secretario
general de SUTEBA y secretario adjunto de CTERA, acerca de la
necesidad de “defender la escuela pública desde la
organización popular” Enfatiza la necesidad de
contextualizar el debate acerca de la municipalización, ya
que las consecuencias de las políticas descentralizadoras
pueden ser diferentes según las características
(políticas, económicas, históricas,
geográficas) de los escenarios donde sean desarrolladas. En
las condiciones en que se han desarrollado estas políticas
(particularmente en el caso de Chile y Argentina), el autor
afirma que han significado una desresponsabilización del
Estado como garante del derecho social a la educación y un
desplazamiento del concepto de la educación como derecho
social hacia la idea de la educación como un servicio.
Al final del libro se recogen las conclusiones del encuentro.
Entre ellas, merece destacarse la idea, que se retoma de Laura
Tavares, de que “las experiencias de políticas
públicas democráticas y verdaderamente participativas
son emprendidas por gobiernos populares y democráticos con
proyectos políticos alternativos y contra-hegemónicos
(…). No es el tamaño del territorio sino la
centralidad que tenga la resolución de las demandas
populares en el diseño de las políticas, lo que
garantiza el derecho social a bienes y servicios de calidad. En
este sentido, la municipalización deja de ser un principio o
directriz general aplicable a cualquier política
pública, de cualquier naturaleza, especialmente las de
carácter social” (p. 186). Asimismo, y dentro de
la tónica del libro de sentar posición acerca del
problema de la descentralización, se sostiene que los
participantes en este seminario se oponen a la
municipalización neoliberal porque “los actuales
procesos de transferencia de responsabilidades de las provincias
a las municipalidades, sin recursos para solventarlas, son
canales para el ajuste y la privatización (…) Porque
pretenden instalar en el pensar y en el actuar del pueblo que
ellos son los responsables de resolver sus propias necesidades,
justificando la ausencia de intervención estatal en materia
de políticas sociales y afianzando el proceso de
‘privatización simbólica’. (…) Porque
estas políticas en el contexto actual profundizan la
fragmentación social y descentralizan el conflicto,
obstaculizando la posibilidad de actuar frente a la
recentralización de las decisiones y el control” (p.
186).
Podríamos sostener que la vigencia actual de conceptos
como el de descentralización se debe en parte al mosaico de
significados que conlleva (Slater, 1996; Weiler, 1996). Su
popularidad en el marco de las políticas educativas
recientes guarda indudable relación con su ambigüedad,
su capacidad de remitir a diversas interpretaciones y, sobre
todo, a significados vinculados desde hace tiempo con propuestas
de democratización del gobierno de la educación.
Podría decirse que parte de la potencialidad política
del concepto se sustenta justamente en esta última
característica. El término
“descentralización”, al igual que otros, tales
como lo “público”, fueron utilizados para
justificar las reformas educativas desarrolladas durante los
’90 en América Latina; reformas que han generado
nuevas formas de gobierno y regulación económica,
social y política. Son nociones “con las cuales
se argumenta pero sobre las cuales no se argumenta”
(Bourdieu y Wacquant, 1999), en el sentido de que son utilizadas
sin hacerse explícito su contenido. En el marco de las
reformas educativas de los ’90 fueron nociones utilizadas
para justificar determinadas líneas de política por
medio de la apelación a significados establecidos en la
comunidad diferentes —incluso opuestos— a las
líneas que se intentaba implementar (Feldfeber, Jaimovich y
Saforcada, 2004).
El conjunto de trabajos que componen Descentralización
y municipalización.El debate del espacio público
en la escuela hecha luz acerca de estas múltiples y
contradictorias funciones que la descentralización puede
asumir según los proyectos políticos que le sirvan de
marco: democratización de los gobiernos locales,
participación ciudadana, generación de capital
político; pero también justificación
ideológica, control de los conflictos sociales a través
de su derivación a unidades menores y
responsabilización de la sociedad. Es en este sentido un
interesante trabajo que busca adentrarse, a partir de un
posicionamiento político, en un debate que aún necesita
profundizarse.
Referencias
Bourdieu, P. y Wacquant, L. (1999) Sobre las astucias de la
razón imperialista. Apuntes de investigación del CECYP,
Nº 4, Buenos Aires (pp. 9-21).
Feldfeber, M., Jaimovich, A. y Saforcada F. (2004).
Políticas Públicas de Privatización, Una mirada a
la experiencia de las escuelas autogestionadas de San Luis.
Archivos Analíticos de Políticas Educativas,
12(47). Retrieved [16/9/2004] from
http://epaa.asu.edu/epaa/v12n47
Slater, D. (1996) La geopolítica del proceso globalizador
y el poder territorial de las relaciones Norte-Sur: imaginaciones
desafiantes de lo global. En: Pereyra, M. et al (comp.),
Globalización y descentralización de los sistemas
educativos. Fundamentos para un nuevo programa de educación
comparada, (pp. 59-92), Barcelona: Pomares.
Weiler, H. (1996) Enfoques comparados en
descentralización educativa. En: Pereyra, M. et al (comp.),
Globalización y descentralización de los sistemas
educativos. Fundamentos para un nuevo programa de educación
comparada, (pp. 208-233), Barcelona: Pomares
Acerca de los compiladores del libro
Marcelo Mango es Secretario de Educación de la CTERA
(Confederación de Trabajadores de la Educación de la
República Argentina).
Silvia Andrea Vázquez es investigadora del Instituto de
investigaciones Pedagógicas “Marina Vilte” de la
CTERA (Confederación de Trabajadores de la Educación de
la República Argentina).
Acerca de la autora de la reseña
Analía Jaimovich es Licenciada en Ciencias de la
Educación de la Universidad de Buenos Aires y actualmente
cursa estudios de maestría en Ciencias Sociales con
orientación en Educación en la Facultad Latinoamericana
de Ciencias Sociales (FLACSO). Es docente e investigadora tesista
en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Buenos Aires y becaria del Programa CLACSO- Asdi de
promoción de la investigación social 2003 para
investigadores junior de América Latina y el Caribe
sobre temas de autogestión y autonomía escolar.
Correo-e: ajaimovi@campus.clacso.edu.ar